Por algún motivo las lentejuelas y pedacitos de plástico que contenía mi caleidoscopio dejaron de brillar, las imagenes aún se forman, pero ya no tienen ese brillo mágico que tenían antes.
Hoy no es tan lindo mirar a través de él.
A veces el sol lo ilumina y vuelven a brillar cómo lo hacían en un principio, pero apenas cae la noche se vuelven a tornar opacas, intenté alumbrandolos con una ampolleta, pero no dio resultado, sólo reaccionan a la luz de ese sol. Pero aunque a veces se vea todo obscuro, gris y opaco, mi caleidoscopio es bonito, creo que es el juguete más lindo que alguna vez he tenido.
Quiero quedarmelo para siempre.
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Yo veo fractales, o veia, como alguna vez me regalaron uno. Por este entonces uno de mis deseos seria poder volver a verlos, pero sin la ayuda de este artilugio de la infancia. ¿Cuan genial seria eso?
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